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Por
Roberto Torres
Conocí a
este gran maestro en 1984 a través su manager Frank García, el cual me
dijo que era un pintor ecuatoriano, que había venido a nuestro país a
exponer sus obras las cuales fueron vistas en varias galerías de
renombre, así como muchas entrevista en los canales de televisión en
Santo Domingo.
Fui su
fotógrafo oficial cuando se realizaban estas exposiciones, pude leer
muchos artículos en los periódicos de circulación nacional donde
destacaban a Don Juan como un pintor de miniaturas, el cual hacia
impresionantes obras sobre la cabeza de un alfiler la que se tenían que
observar a través de una lupa.
Don Juan
también tenia el titulo de Biólogo Marino, diseñó un libro con todas las
especies marina, su estilo era variado ya que dominaba el realismos, el
sub-realismo, abstracto en fin sus temas se derivaban siempre por lo
místico religioso entre algunas obras podemos mencionar El Apocalipsis,
Paso al mar rojo, el ojo de Dios, La mano de Dios, entre otros.
Le
gustaba el trago lo que encontró amigos los cuales lo llevaron hacer
malas bebidas, esto fue tremendo dolor de cabeza, como trabajaba en una
de las tiendas de ámbar de Frank García, muchas veces tuvimos que salir
a buscarlo en diferente lugares.
Un día
bien temprano vino a mí y me dijo: óigase Terapio, porque así me
decía Frank por una caricatura que había creado, vea no pude dormir
toda la noche, sabes porque y me enseño un diseño donde aparecía un
cuevas con indios tainos y me dijo: usted ve esto, es un proyecto que
quiero hacer para los premios Casandra 1984 en vivo mientras la
sinfónica toca y el espectáculo de la entrega de los premios se
realicé, si el apendejó de Frank el ninonino me ayuda a canalizar esto.
Lamentablemente no fue posible, lo que llevó a Don Juan a beber sin
compasión.
Tenia su
taller de pintura en la tienda de ambar y luego se mudo en un pequeño
espacio donde hacías sus obras en un modulo del mercado modelo de la
Zona Colonia en La Restauración con Hostos. Donde lo dibuje en retrato a
lápiz y el me dijo: ninonino usted es un buen dibujante siga así,
usted tiene unos trazos bien firme para el retrato. Mientras no
tomaba todo iba bien, pero cuando no era un dolor de cabeza.
Como daba
muchos problemas con la bebida le di una idea a Frank para que lo
trajera a Sajoma, así se olvidara del trago y pintara más tranquilo,
pues no se hizo esperar y Don Juan empezó a pintar varias obras en
diferentes locales comerciales de la población como El Disco Restaurant
El Montañés, Hotel Restaurant Oasis entre otros lugares, así como
varios retratos que le hiciera a varios clientes.
Al Principio todo era color de rosa,
paso el tiempo y Don Juan no encontró compañeros de trago pero bebía
solo en Sajoma, tenía una escuela donde enseñaba a un grupo de muchachos
algunos de ellos alumno mío, entre lo que se encontraban Reinaldo Goris
- Pascual Núñez - Gregorio Medina - Marcelito Vargas - Rigoberto Peralta
- Máximo Ceballo entre otros. Nombró con “Nueva era 85” una exposición
colectiva que hice con mis alumnos.
A mediado de 1885
su hija Eillen azafata viajó desde Ecuador y vino a buscar a su padre
Don Juan, la cual quería conocer a San José de las Matas, pero algo
extraño paso, ambos estaban hospedado en la Zona Colonial, Frank y yo lo
esperamos en la recepción para salir en la noche a dar una vuelta por la
cuidad, cuando baja un poco preocupada y nos dice: Señor Frank
lamento mucho que podamos ir mañana a San José de las Matas. ¡Que
paso! respondió Frank. Recibí una llamada, mamá esta grave
debemos salir temprano a Ecuador. Respondió.
Al
otro día muy triste despedimos a Don Juan en el Aeropuerto Internacional
José francisco Peña Gómez con el embajador de Ecuador de ese entonces.
Recuerdo oír decir a Don Juan: vea démele recuerdo a todos mis
ninoninos refiriéndose a sus alumnos y que no se canse de pintar
casi con lagrimas en los ojos me dio un abrazo al igual que a
Frank. Luego dijo: le escribiré desde allá mediante llegue.
 
Copias de las cartas que me envió Don Juan desde Ecuador
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